jueves, 25 de noviembre de 2010

Río presenta: Curvando el tiempo


Ante el extraño sentimiento de cómoda inseguridad taxónomica, desde un punto de vista sonora (con todas las contradicciones que lo anterior plantea), quisimos hablar con Río acerca de su nuevo trabajo y de lo que vienen haciendo. Carlos, nos cuenta...

RÍO
Encuentro el día sábado 13 de noviembre de 2010.
Café La Perla, Barrio Once, Buenos Aires.
En la mañana.

Andrea Rovira – Agente de prensa
Carlos Passeggi – Batería, percusión y mezclas (Río)
Camilo Rios – Reseñas


Qué falta en el campo cultural…
Todo está muy concentrado acá, todo el mundo muy emocionado por laburar acá, en Buenos Aires. Y aunque hubo épocas mejores, es muy difícil generar circuitos de laburo en el interior. Y es una lástima, porque al menos trabajar con las capitales de las provincias… está buenísimo para laburar. Pero es muy difícil, solamente el transporte, ya ahí tenés un grado de dificultad que está acá arriba.

En realidad, yo creo que lo que falta, en ese sentido es, más que nada, que estén más aceitadas las funciones de prensa, difusión, manager, stage manager, los sonidistas incluso. Hay circuitos muy profesionales por ejemplo en Córdoba. Córdoba es como una industria aparte, pero muy enfocado a la música de Córdoba, todo lo que es el cuarteto. Hay tipos que son re contra conocidísimos y que acá no sabemos ni quiénes son. Porque son muy del cuarteto cordobés. Nosotros cuando íbamos, con Psycho, que laburamos mucho y que íbamos mucho a Córdoba, por ahí íbamos a televisión, y aparecía ‘Pepito’ ponele, El Gran Pepito, y nosotros no sabíamos ni quién era, y aparecía con club de fans, en una camioneta gigante, y la gente gritaba por Pepito, y… ¿de dónde es Pepito?, ‘no, de acá… de Córdoba’. Córdoba es lo más fuerte, después Rosario, Mendoza, hasta donde yo conozco. Y en Santa Fe lo que pasa es un poco lo mismo que acá, sobre todo es que cada cosa que hacés en Santa Fe, o en el interior, es difícil capitalizarlo en difusión, porque no hay un sistema de prensa alrededor de esos eventos que haga que aparezcas en medios que te sirvan luego para difundir el nombre.

Con otro proyecto tocamos hace poco en un lugar que se llama Café Vinilo. Es un lugar que tiene mucha ‘chapa’. Entonces tocaste en Vinilo, y con eso ya accediste a Clarín, y con eso más cosas, y eso irradia en el interior. Y vas alcanzando cierto nivel que genera laburo. Eso se irradia desde Capital hacia el interior, porque en el interior no hay un sistema de difusión y de prensa suficientemente explotado o aceitado como para que eso te genere laburo independientemente de Buenos Aires (sólo en Córdoba, que tiene medios muy importantes…). Los medios de Capital aplastan a los medios…, por eso, viva la ley de medios; que no se si es garantía pero por lo menos es la intención de cambiar algo.

Y también hay una costumbre, de la gente del interior. Yo vivo en un pueblo y tenés noticias de la zona en televisión una hora al día, y noticias nacionales tenés cuántas horas por día, porque tenés tantos canales de noticias. Está bien, es proporcional a la cantidad de eventos que suceden. En las comunidades chicas pasan pocas cosas, pero igual…

La carencia no está dentro del ámbito… y el ámbito?
Está mejorando eso, pero está muy caída la cosa. Argentina era… lo digo con toda la objetividad que puedo… El rock más importante de Latinoamérica se hacía acá, allá lejos en ese tiempo. Hoy las cosas más novedosas y más interesantes no salen de acá, sobre todo en cuanto al rock y parientes del rock: desde el heavy metal hasta el techno. Yo creo que el rock argentino se estancó mucho en cosas rolingas. En miradas de cosas que ya hace treinta años eran viejas, y por otro lado se hizo fuerte esta cosa del rock barrial y de seguir a un grupo rock como si fuera un equipo de fútbol, con esta cosa del aguante, y de la camiseta… A mí honestamente del panorama del rock actual no me interesa nada. Hay algunas cosas que están buenas, me gustan los Babasónicos, aunque los Babasónicos de nuevo no tiene nada. Y Miranda, que me parece que es lo más interesante que apareció en los últimos años. Después hay un montón de cosas que están buenísimas pero están muy alejadas del rock, fusiones con tango, con folklore, como con otro tipo de corrientes que antes eran intocables.

Lo último producido… esa “contaminación” positiva del rock…
estando y siendo todo, al tiempo: Río…
Honestamente, nosotros siempre fuimos muy amantes de la música. Lo mejor que me ha pasado en la vida a mí es escuchar a los Beatles desde que tenía tres años, porque en mi casa se escuchaba eso todo el tiempo, mas otras cosas. Si uno escucha a los Beatles, en general es bastante ecléctico lo que hay. Hay de todo dentro de eso, desde música que apunta a lo que era la vanguardia en ese momento, toda la sicodelia, la instrumentación electrónica, etc., a la utilización de recursos de la música clásica, que era el aporte que hacía George Martin; la mirada que muchas veces resulta a veces como naif o bromista que hacía con la música, como en Michelle, que es como una balada de los años treinta o cuarenta… ¿por qué pasa eso? Yo creo que cualquier persona sensible a la música no puede no “contaminarse” con otras cosas. El rock es un género que siempre se ha contaminado, pero en algún momento creo que, eso habla un poco mal –creo que dice que el rock está medio muerto–, el rock dejó de contaminarse y se volvió como una cosa purista, de culto… Porque uno ya puede codificar, y decir qué cosa es rock y qué cosa no es rock, y eso quiere decir que el rock es un género de culto, casi como el tango que uno puede extraer elementos propios del rock y puede reconocer cuándo no son… En la época de los Beatles no era tan claro qué era rock y qué no era rock.

Nosotros, desde Río, experimentamos eso en nosotros. En un ensayo de Río puede caer uno con un disco que The Clash… qué bueno que suena, o un disco de Aca Seca (que es un grupo folklore muy bien agarrado de las tradiciones, pero con una visión muy refinada y actual… como una especie de fusión también)… y en algún momento podíamos separar mejor los elementos: ‘esto está bueno pero para esto…’; ahora que estamos un poco más viejos [risas], ‘¿qué es lo que nos gusta hacer, qué es lo que nos gusta tocar, qué cosas nos atraen en este momento?, bueno: eso’. Y así como que aparecen esas contaminaciones, porque en realidad estamos contaminados, y espero seguir estando contaminado. Yo estudié composición en el conservatorio, escucho Stockhausen y me encanta, y escucho Beatles y me encanta también, y me gusta Miranda; y la verdad que me cuesta mantener los límites cuando estoy trabajando, nos cuesta (Sebastián es más organizado…) . Pero a la larga uno cuando está haciendo producción, como uno toma la decisión de producción porque el disco lo hicimos nosotros, composición, todos los temas son nuestros en el disco (excepto dos temas en el disco que son un tema de The Clash y un tema de los Beatles), entonces todas las decisiones las tomamos nosotros, somos los productores. Y la verdad creo que eso es parte de la identidad del disco.

No hay ninguna garantía de tener ningún tipo de éxito haciendo ningún género en particular. No es que uno pueda decir ‘hacés tango y te va a ir bien’, o ‘hacés rock y te va a ir bien’ como en alguna época se creía por ejemplo que si hacías rock hacías plata… Como no hay ninguna garantía de nada, y como no corremos tampoco detrás de ese éxito, entonces más vale hacer lo que nos gusta.

Psycho – Río: continuidades, diferencias…
…Fue una lástima no capitalizar eso, porque hubiera estado bien. Yo creo que Psycho fue genial en el primer disco, se habían juntado Sebastián, el cantante de Río, y Andrés que es uno de los miembros que no está en Río, con un portaestudio, dos teclados, eran fanáticos de la música electrónica, e hicieron el primer disco. Y ese primer disco funcionó bárbaro, ese que tiene ‘violencia en tus ojos’ y demás. En el segundo hubo más pretensiones del sello, viene un productor y dice ‘tienen que hacer esto, tienen que hacer aquello, fíjense…’, entonces había como un mareo, y perdió buena parte de su autenticidad.

Lo que más admiramos de Psycho en Río es la autenticidad del primer disco. Y la idea es un poco recuperar eso. El disco anterior fue un intento lindísimo pero fue como más tímido, este es más radical en este sentido. Es como decir, ‘bueno, queremos hacer esto, es lo que nos sale…’, casi diría que este disco está mucho más conectado con aquel primer disco de Psycho, no tanto en la cuestión estética, aunque lo tiene también, más que nada en el estilo; este es el primer disco que no tiene ningún sello, es totalmente independiente. El disco anterior de Río salió por el mismo sello que salió el segundo disco de Psycho, que ya empezó a contaminarse un poco, contaminarse en mal sentido [risas]. Vamos a diferenciarlas, la contaminación buena son las influencias, la contaminación mala es cuando querés que sea un éxito…

El primer disco de Psycho anduvo muy bien, trabajamos muchísimo, por muchos lugares, y eso fue un peso muy grande, como siempre, para sacar un segundo disco. Hubo una especie de mareo, generalizado. Igual me gusta el segundo disco, pero creo que es más que nada como un arbolito que uno planta, que después no es gran cosa pero que uno lo quiere porque lo sembró uno [risas].

Y, ¿qué es lo que no tiene, este nuevo trabajo, de Psycho? La verdad es que… [silencio]… no tiene tantos límites estéticos, digamos. El primer disco de Psycho era muy de un género. La mirada estaba puesta en el rock electrónico, Depeche Mode, The Pet Shop Boys, The Human League (de hecho hay un cover de The Human League y un cover the Depeche Mode). Este no tiene esos límites estéticos. Pero Depeche Mode no los tiene hoy. Psycho era así, la gente lo amaba o se descomponía, les daba náuses vernos, tenía una batería electrónica, era muy rara la puesta. Me parece que era muy innovadora la propuesta, no lo puedo asegurar porque capaz había otra gente haciendo cosas parecidas y no lo sabía. Entonces creo que no tiene esos límites estéticos pero porque además, un poco lo que hablábamos, hoy no hay límites tan claros en general. Hay grupos que tienen ciertas influencias que nos son propias del estilo. Creo que eso es lo que no tiene: tiene menos ingenuidad, porque somos más grandes; el primer disco era muy ingenuo. Yo no grabé en el primer disco, a mi me llaman para salir a tocar. Yo había tocado con Sebastián en un grupo cuando yo tenía diecinueve años. Era un grupo con Sebastián que hacíamos Bossa-nova, música latinoamericana, una cosa así. No lo vi durante tres años a Sebastián, y luego empiezo a escuchar que se había encerrado con su amigo con una portaestudio a grabar, a depurar sus cosas… eran muy malos como instrumentistas, pero muy tenaces, laburadores y sabían muy bien lo que querían hacer. Y la primera vez que yo escuché Psycho dije, ¿y eso de dónde viene?, y era mi amigo Sebastián que estaba haciendo eso, que era muy raro. Parecía un grupo español, porque aparte tenía eso electrónico que en esa época estaba muy mal visto. Las críticas eran, sobre todo en el ambiente de acá, el más rockero, cuando íbamos al ‘rock and pop’, y los tipos agarraban el disco así como con asco y después lo escuchaban y decían ‘está bueno’, pero tenía una imagen muy electrónica y el sonido era muy electrónico…

Todavía por ejemplo Miranda produce rechazo; yo doy batería y con mis alumnos, cuando les digo que me gusta Miranda se sienten defraudados; pero la cuestión es que me parece que hay una búsqueda en general, hoy es un momento interesante porque el rock está viendo dónde apunta, y ganaron mucho terreno otros géneros: el folklore, el tango. A veces lo que se escucha del folklore o del tango no es lo más lindo ni mucho menos, pero hay un espacio ganado ahí que antes era muy del rock todo eso… y eso debe ser por algo: el rock está medio convaleciente; por eso me cuesta entender que todavía hayan grupos con espíritu rolinga, me cuesta entenderlo tal vez porque no vivo en el barrio de donde sale la banda del barrio… pero deben ser fenómenos que van mucho más allá del fenómeno estrictamente musical como el aguante y un poco eso.

Un sentir… el nuevo disco de Río… felizmente inclasificable…
Por la piel pasa una felicidad total. A nosotros nos pasó que sobre todo en el segundo disco de Psycho que había mucha pretensión, la idea de que eso podía funcionar o no podía funcionar, cada cosa que uno hacía, lo pensábamos en términos de gira, de éxito… cada cosa era evaluada en esos términos, entonces era muy pesado, no sirve para nada, te desconcentra y no aporta. Habrá quienes lo pueden hacer o a quienes le sale naturalmente; no sé, Paul McCartney debe saber cada canción qué grado de éxito va a tener, pero bueno le sale naturalmente. Ojalá uno pudiera tener algo de eso. El más organizado, el más objetivo, el menos visceral del grupo es Sebastián, el cantante y compositor. Él siempre está evaluando cada detalle, él se organiza para ser espontáneo, es metódico, pero hace un método para ser espontáneo [risas], pero es muy laburador, hasta ha incorporado en su método dejar libres ciertos espacios para que estas cosas mas viscerales o de más espontaneidad surjan.

Una cosa que nosotros rara vez hacíamos en grabaciones era: ‘acá, a ver, hacete un solito de algo’, y bueno, poníamos a grabar y ‘está bueno, listo: queda’. Antes, sobre todo en el segundo disco era ‘a ver, está medio desfasado, vamos a corregirlo…’, y eso que en esa época no había Pro Tools, o por lo menos nosotros no teníamos acceso, pero si hubiéramos tenido nos hubiéramos desalmado porque era cada golpe… todo una prolijidad, una perfección técnica que después resultaba un poco frío. El único tema que tuvimos así en el segundo disco de Psycho es el último, que es el tema mío, que se hizo un poco así pero era muy electrónico… yo nunca voy a componer un éxito. Pero nosotros lo que hemos visto con Sebastián es que estaba bueno ese tema, para nosotros. En este disco hay mucho más de esa cosa espontánea.

Todos nos hemos perfeccionado mucho en cosas de grabación y cosas técnicas, él [Sebastián] sobre todo, entonces es como ‘fijate que ese sonido… vamos a ver los medios, hay que tener más medios…’, una cosa que estanca un poco, y hace que el método de trabajo, de grabación y de ensayo se haga un poco trabado. En este disco hubo algunas decisiones consientes de hacer que esos espacios ganaran terreno y que avanzaran. Esta foto [que ilustra y encabeza esta nota], medio berreta, no se ve con buena calidad. Esta foto original tenía mucha más calidad, pero Sebastián quería darle como una textura como de mala iluminación o algo así. Y vos la vez así y técnicamente no da una buena impresión o por lo menos parece como si estuviera mal impresa o algo así. Bueno, cuando uno está en eso de dejar libres algunos espacios, se corre ese riesgo también de que algunas cosas queden medio deshilachadas o medio desprolijas, pero bueno, … es como que hay confianza para decir ‘¡nos gusta así!’.

La composición en río – sus letras…
El que más compone es Sebastián. Muchas letras las hace Enrique. Y yo compongo mucho pero no para Río. Mis aportes en ese sentido son muy pocos, más que todo lo que tiene que ver con los arreglos y la producción; pero el que compone es Sebastián, sobre todo Sebastián. El proceso de composición lo conozco bien: Sebastián es un fanático de la melodía, de la búsqueda de la melodía, la cosa cantable y bien estructurada. Le interesa mucho la forma del tema, que esta estrofa funcione bien con la otra estrofa, que esto enganche bien con el estribillo. Normalmente empieza con la melodía, y un pianito muy cómico porque Sebastián es muy malo como instrumentista (parece un tipo de laboratorio, de hecho es ingeniero químico… los dos, Sebastián y Enrique son ingenieros químicos, son de laboratorio)… y en un pianito muy berreta busca los acordes, canta la melodía y después va depurando esa melodía: ‘esta frase no funciona bien…’, un proceso de ajuste de la melodía con un piano solamente. Normalmente la letra viene después. Ha habido casos que no. Pero nunca se compone con este grupo en un ensayo, zafando y a ver qué sale, jamás. Arreglos y esas cosas sí, pero la melodía no. Es una cosa muy típica de muchos grupos de rock, decir ‘bueno, arrancamos con un riff o con una base y empezar a improvisar con una letra o una idea que después se enganche con…’, no, jamás. Es más, acá todos los gérmenes de los temas son pilas y pilas de grabaciones con un pianito y ‘tarara-ti-ta-rará…’ [risas]. Pilas y pilas de eso. Y ese es el proceso, el clásico.

A veces padezco un poco eso, porque es muy expuesto eso de cantar en primera persona, es como que en sicoanálisis se pueden divertir mucho analizando la letra, porque es como que uno se está analizando en las letras… No sé, después le preguntamos a Sebastián [risas]. Algunas veces, yo creo que las letras no representan a las personas de Río. No se puede decir que ‘este es Sebastián que sufre porque tal chica lo dejó’ o algo así… no, siempre en primera persona pero adoptando un personaje imaginario que no es Kurt Cobain que uno puede decir, ‘este tipo está sufriendo’… acá no, para nada. Es más, yo creo que son personajes producto de la imaginación. Y luego tiene algunas cosas como cómicas: ‘tres minutos de chin bom bom’ es una joda hacia nosotros mismos. En general nosotros tres, no es que seamos intelectuales (no voy a decir una berretada como esa ni nada por el estilo), pero nos gusta mucho leer, las charlas que podemos tener que a veces somos de entornos universitarios, miramos con malos ojos a la frivolidad, a Tinelli, todas esas cosas, y es una gastada hacia nosotros mismos. Hemos vivido en ambientes muy prejuiciosos frente a fenómenos como Tinelli o como la televisión berreta, y por eso es una gastada hacia nosotros mismos: ‘tanto joder, tanta cosa…’. Yo escuchando música contemporánea, música de John Cage y salgo haciendo ‘chin bom bom’, supongo que mucha gente se entera, asocia las dos cosas y dirá ‘qué le pasa a este tipo’… pero la verdad es porque me gusta, la verdad que me gusta y tiene mucho de eso. Ahora Sebastián me pidió que haga un remix de ‘chin bom bom’ y me encantó y estuve trabajando día a día en ese remix y me encanta. O sea, hay mucha cosa de ironía hacia nosotros mismo y hacia ciertas cosas del rock… hacia las cosas más estancadas del rock.

Pero te vuelvo a decir, los personajes no representan a ninguno, las letras no representan situaciones en particular… por ejemplo, ¿‘violencia en tus ojos’? [risas]… no se de dónde sale… yo no estaba en esa época en la composición, pero aunque no lo creas hay mucho laburo detrás de eso, de cuidar cada frase… Se cuida mucho la rima y eso. Y yo disfruto mucho eso, porque él [Sebastián] tiene esa visión, ese refinamiento, que le da a cada frase… y con Enrique laburan mucho así. Y a veces no se nota, porque también hay temas espontáneos, pero también hay veces que las frases quedan mal acentuadas. Es algo muy del rock argentino, y del folklore, que hace que las palabras queden medio raras. Pero en eso está también dejar alguna cosa deshilachada.

El sonido del nuevo álbum…
Una cosa que nos pasaba con el disco es que a mí me parecía que era muy corto… no llega a cuarenta minutos. Yo les decía que había que agregar algo porque era muy poco. Pero está muy cuidado el disco, que no hayan cosas de más, que no haya cosas que distraigan, que no haya una canción con la que no estemos convencidos. No hay una línea, o un hilo conductor del disco; no es un disco conceptual, eso está clarísimo. Es un proyecto multi-conceptual y en el fondo tal vez ese es el concepto, si se quisiera hacer un análisis berreta, muy posmoderno. Estaba muy cuidado esto de que no hubiera algo de más, que en las canciones no hubieran cosas que distrajeran: no hay solos de guitarra, o acaso una cosita cortita, hay poca introducción, vamos a la canción, que se imponga esto y que funcione, no hay ninguna canción que tenga una colgada instrumental (ninguna canción la tiene, ni de Río ni de Psycho). Es muy mínimo en eso, como diferentes mosaicos, de pocas cosas, como los primeros discos de los Beatles (son canciones de dos minutos, un solo de guitarra muy cortito) y si te gusta bien y si no: es lo que hay. Eso es lo que me parece que es lo que puedo rescatar de manera más consciente de lo que me puede gustar. Que cada cosa es un mosaico independiente que daría para hacer un disco conceptual con el concepto de cada una de esas canciones.

Protagonismos compartidos: elementos simultáneamente prescindibles e imprescindibles…
Creo que ese protagonismo viene de los propios intereses musicales. Personalmente puedo llegar a casa y poner Miles Davis o Miranda; y los disfruto. No de la misma manera, porque ambos me remiten a estados muy distintos. Pero difícilmente puedo escuchar todos los días Jazz, o todos los días Miranda. ¿Qué te gusta más, las carnes o las pastas? Y un día me gustan las pastas, y otro día quiero más un asado bien asado con colesterol y todo… y entonces ¿a qué público va esto? No se. Yo tengo dos hijas, y veníamos escuchando el CD en el auto, y les encanta ‘chin bom bom’… pero la tercera canción que es en la que putean y ‘…no te soporto…’, yo trataba de cambiarle para que no oigan. Y parece un tema muy contestatario, pero nosotros no somos así ni mucho menos, pero estaba bien para ese tema y funciona. Hay también algo para los medios, por eso está eso de Maradona (de las frases más repudiadas, en los ambientes que nosotros nos movemos es esa que dice ‘que la sigan mamando’, una frase digestiva, fea, de mal gusto…).

Yo siento que todas esas canciones conviven en el disco de manera natural. Yo pienso que no está nada forzado ni mucho menos. Pero cómo se clasifican y cómo uno las clasifica para presentarlas, eso si es otra cosa… porque acá dice [leyendo la postal promocional del disco]: “…bases electrónicas, instrumentos acústicos, música techno, rock y el folklore argentino”: parece que no querés dejar ningún mercado afuera, pero tampoco da para ningún mercado en particular.

Esa búsqueda siempre estuvo, y siempre fue natural. Lo que pasa es que estaba más controlada antes. En los discos de Psycho habían grabado tango electrónico, y eso, en el año 93 era imperdonable. Eso no llegó a ningún lado, ni ellos mismos lo permitieron. Y luego de unos años aparece Bajofonfo, o Gotan Project, y vos decís ‘mirá qué fácil que era, y qué bien se llevan lo electrónico y el tango…’. Y la verdad es que ninguno de nosotros puede decirse que seamos del ‘rock’, nosotros tenemos como una formación rockera; eso es lo que pasa. Sebastián es fanático de Black Sabbath, Led Zeppelin, Deep Purple, y parte d ahí; y yo de los Beatles, de Cream, de ahí… pero me encanta Stravinski. Entonces yo creo que lo que nos mantiene a todos juntos como grupo es un espíritu rockero que no se nota ni es evidente en la producción o la estética de lo que hacemos. Y ahora tenemos ese cuestionamiento con respecto a eso, porque la batería que se usa ahora es muy electrónica, como la que se usó con Psycho. Y eso ya es todo un cambio estético, visual, que se aleja del rock, por lo menos desde la idea del ‘rockero’.

Cómo se curva el tiempo…
Mi viejo es físico, mi hermano es físico, tengo toda una familia de físicos dando vueltas [risas]. ¿Cómo era? Creo que tenía que ver con los agujeros negros y la teoría de la relatividad y esas cosas… pero luego les preguntamos [risas]. La única forma que yo conozco para que el tiempo se haga flexible y maleable es con la música (o fumando porro). Uno no sabe qué pasa, un minuto es una vida. Hay un cuento de Cortázar que se llama ‘El Perseguidor’ en el que Charlie Parker tomaba el subte en una estación y hacía diez estaciones y sabía que ese viaje duraba cuatro minutos. Pero en esos cuatro minutos, creo que era una sinfonía de Mahler, no me acuerdo bien, y él la seguía de punta a punta y sabe que la sinfonía duraba veinte minutos. No es que se apuraba él ni nada, no sabía lo que pasaba pero él creía que algo pasaba en el tiempo. Por supuesto que poética toda esa imagen, pero toda esa idea de que el tiempo se sucede de una manera muy extraña con la música.

Tocando, en un show, es típico que uno toque más rápido que en un ensayo porque uno está en un estado de adrenalina y de excitación que sentís que para que ese tema exprese lo que tiene que expresar, tenés que levantarle el tempo y yo no se si eso hace que el tiempo se curve, pero sí hace que el tiempo sea más flexible y que es algo que a todos nos pasa: la estamos pasando bien y quince días de vacaciones se te pasan así, pero quince días esperando que lleguen las vacaciones no pasan nunca.

Lo que viene en/para Río…
Ahora más que nada es preparar el show para presentar el disco. Lo que pasa es que como vivimos a cuatrocientos kilómetros lo que estamos haciendo es armando todo lo que necesitamos para que cuando nos encontremos salga al menos un 80% de lo que hemos hecho y toquemos bien todo, los golpes que tienen que estar, los solos tienen que estar, los acordes… y después ya hacer el trabajo de ensamble. Y suponemos que el show va a estar listo a en febrero, a mediados de febrero [2011]. Lo que nos pasa es que llegamos un poco tarde para la salida de los discos, entonces en verano no podemos salir a tocar, hubiera estado bueno, pero no llegamos. La segunda cuestión es ¿dónde queremos tocar?, porque nosotros no tenemos la necesidad de salir a trabajar con esto, cada uno tiene sus ingresos, no tenemos esa presión de que tenemos que salir a trabajar y hacer guita. Queremos cuidar que sean lugares donde lo disfrutemos, que disfrutemos tocar. Probablemente sean lugares como Café Vinilo, lugares donde se va a escuchar música, no creo que haya pogo; lo que pretendemos es que nosotros armemos el show y le demos toda la difusión.

Además estamos terminando el videoclip de ‘tres minutos’, que va muy lento porque el 70% va con la técnica de stop motion, entonces van algo así como 1500 fotos y eso cubría 15 segundos del videoclip. Hay otras partes que ya las filmamos en Santa Fe. La idea es terminar eso, justo terminamos un disco de remixes con algunos amigos: que es más que nada un disco de difusión para DJs y boliches (que es otro lugar donde esperamos mucho tocar). No es un show que uno va a ver un espectáculo, sino que uno va y se encuentra con un público que fue ahí por otra cosa, está bueno. Entonces es eso, disco de remixes, que esperamos darle difusión; salir a tocar en vivo; y el videoclip.

-o-
Agradezco la gestión de Andrea Rovira, y su permanente disponibilidad y alegría... y a Carlos, por su tiempo y su buen ánimo... a ambos, por su calidez. A Río, por que hacen parte de la razón de ser de Reseñas. Para más información de Río hacer click acá. De su nuevo álbum, 'curvando el tiempo' puede leer también nuestra reseña.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Ivonne nos cuenta sobre "Duendes", su primer disco solista

Es de Colombia, pero vive en Argentina, y más allá de ser la ex integrante de un famoso grupo de música pop (Bandana), debo admitir que cuando se habla de ella no se puede negar la particular tonalidad que tiene su voz. Desde chica supo que el canto era una necesidad, y reconoce que la música y el baile fueron siempre cosas naturales en su familia.

Lo que me gusta de ella, además de su forma de interpretar, es su concepción del pasado y el aprendizaje que puede tomar de eso. Confiesa que “Bandana” fue como un tipo de escuela, y no se arrepiente de haber formado parte del grupo.
Luego de haber vivido una época de gran exposición, se dedicó a estudiar, componer, colaboró con otros artistas y hasta incursionó en la comedia musical (Hairspray, con Enrique Pinti) mientras preparaba su primer disco solista “Duendes”, el cuál está definido por sonidos que van desde una clara influencia africana, pasando por el pop, jazz y hasta un poquito por el rock. Las letras y melodías han sido compuestas –casi en su totalidad- por ella misma, con la participación de artistas muy talentosos que han aportado su “magia” a las distintas canciones y covers que suenan armónicamente a lo largo de este primer trabajo discográfico. Con ustedes, Ivonne Guzmán, la reina de los duendes.


La buscadora:
Ivonne, ¿Podrías hablarme de tu vocación? ¿Siempre se manifestó tan clara?
Realmente si. Siempre necesite cantar, pero fue a los 10 años que decidí firmemente dedicarme a la música. Claro que tuve ganas de hacer otras cosas también, como ser tenista jaja, pero la línea principal fue siempre la misma.
¿Cómo era tu vida antes de ser una persona reconocida?
Estaba en el colegio, asi que vida de adolescente... bastante tranquila.
¿Cambiaron algunas cosas respecto a tus deseos personales?
No en su esencia, pero con la evolución y el aprendizaje uno va afilando más la perspectiva de lo que quiere y cómo lo quiere.
¿Por qué Argentina para vivir?
Realmente porque aquí inicié mi carrera, y la verdad es que llevo 10 años viviendo aquí (la misma cantidad de tiempo que en Colombia) y me siento muy en casa.
La cantante:
¿Cuándo decidiste que ibas a ser cantante?
A los 10 años.
¿Tenías miedo? ¿De qué?
Quizá un poco de miedo a lo que significa la fama y la exposición, pero como todo, se aprende a manejar.
¿Qué cosa podrías decir de tu pasado musical?
Si estamos hablando de mis influencias, mi pasado musical esta lleno de diversidad. Tuve la gran suerte de poder moverme por el mundo, viví cinco años en Camerún, y las influencias que me han marcado se extienden por lo latino, lo afro, y la gran influencia musical que significa Argentina.
Si es Bandana, te puedo decir que fue la experiencia más enriquecedora que pude haber vivido para encarar mi proyecto solista. No sólo fue una escuela musical, sino de vida.

Tapa de "Duendes" (Pirca records 2010)

¿Qué cosas crees que conservas en este disco, de ese pasado, y cuáles no?
Todo ese aprendisaje lo capitalicé. La información que recibí la volqué a mi propia creación. Claro que la forma de expresar esa información fue y es inevitablemente diferente...
¿Hubo un poco de magia en el proceso de creación de “Duendes”?
Definitivamente. El proyecto al haber sido independiente tuvo muchas dificultades, y que haya resultado como resultó, no es otra cosa más que mágico.
¿Y las letras? ¿Podrías contarme qué quisiste compartir?
Intente plasmar momentos en imágenes. En algunas ser más cruda y directa; con algún mensaje en otras. Muchas veces ser introspectiva y reflexiva sobre mí misma, o simplemente dedicar palabras a un ser querido fueron razon suficiente para sentarme a escribir.
Y los duendes, ¿llegan a la gente? ¿Se encariñan con el público?
Los duendes tienen sólo amor para dar.
¿Cómo crees que ellos han recibido este primer trabajo solista?
La verdad que todas las críticas que he recibido han sido muy buenas y con mucho cariño, lo cuál agradezco.
¿Podrías contarme cuál fue el criterio que tuviste a la hora de elegir los temas?
El criterio fue ir generando una línea en común a través del disco, generando climas al mismo tiempo.
¿Te quedaste con ganas de compartir alguno?
¡Si! me quedaron muchas canciones afuera, que para el próximo disco están agendadas.
¿Estás preparando un nuevo disco? ¿Podrías contarme alguna idea?
Es así, estoy en proceso de creación para un próximo disco, se viene algo muy tierra y acústico.
La persona:
¿Qué desea Ivonne, además de cantar?
Felicidad y evolución
¿Cuál es tu idea de felicidad?
Vivir en amor.




Para escuchar su música, recomendamos su Myspace oficial.

* Por Nicolás Manservigi
* Entrevista para Revista Reseñas.com

domingo, 20 de junio de 2010

La crítica desde el espejo


por Sergio Cohen

Hoy decido hablar, impulsado por alguna extraña deuda conmigo mismo o quién sabe con quién, de una de las más antiguas facultades del ser humano: la de opinar.

La opinión, la acción de opinar, como suceso espacio-temporal, podría definirse en pocas palabras como el acto de describir una situación determinada desde una posición determinada. Mientras que la situación descripta en un acto de opinión puede ser de las más diversas índoles, cubriendo un espectro casi absoluto del universo que va desde el amor hasta un pequeño orificio en la media, desde lo más eterno, atemporal e inconmesurable hasta cualquier hecho incidental que pueda transitar por nuestra vida, la posición desde donde tiene lugar la opinión, en cambio, sólo puede ser una. Ésta se encuentra en un compendio de fuerzas y registros pasados, de experiencias, conocimientos y sensaciones recurrentes al que se podría nombrar como el "propio ser" de la persona que está opinando. Por tanto, por lo menos ante el intelecto de aquellos que estén percibiendo una opinión en el espacio y el tiempo en que tenga lugar, la persona que opina, es. Las facultades de opinar y de ser estarían entonces aparejadas. Gracias a que opino, soy, y gracias a que soy, se me hace posible opinar.

Por medio de gestos, acciones, y sobre todo palabras es que el fenómeno de la opinión se hace manifiesto en distintos niveles, impulsado por distintas motivaciones. Existe la opinión estratégica, circunstancial, que se vale de la condición de posicionamiento mencionada anteriormente, de manera que ese "propio ser" que los demás perciben a través de ella sea el ser más conveniente para una ocasión singular. Existe también la "opinión pública", un supuesto consenso poblacional sobre asuntos clave que afectan al grueso de la sociedad, que hoy muchas veces se busca generar a través de la influencia del dinero sobre los medios de comunicación, hecho por el cual se trata de un concepto cada vez más difuso y desprestigiado. Existen opiniones desatentas, caprichosas o al menos descomprometidas, en las que seguramente todas las personas incurren más de una vez. Existe, asimismo, el "sentido común". Se trata de otra construcción pero en este caso de una raíz más oral y de traspaso directo entre personas, sobre la que se basan los cimientos de la convivencia. Está formado por todo aquello que el mundo debería dar por sentado y es a partir de allí desde donde se han ido construyendo los otros sentidos, más o menos extendidos o comunes, acerca de la estética, la moral, la solidaridad, el bienestar, el trato humano, la consideración por el otro e incontables asuntos más. Al adoptar algunos de estos sentidos extendidos como propios, una persona da lugar en su "propio ser" a un ser compartido que le permite parecerse más a las personas que han adoptado sentidos similares, a la vez que se diferencia de las demás. Es a partir de esta base, en constante cambio con mayor o menor fluctuación de acuerdo a la edad o a las convicciones de cada persona, que las personas se construyen a sí mismas. La opinión se presenta como una de sus principales herramientas, como acción develadora de la singularidad propia y también como transformadora de las demás, cuando se halla guiada por la motivación primordial que da origen a la opinión genuina. Y ésta es, según intento entender, la voluntad de ser.

Ahora, corro la tela que cubre el espejo y allí me quedo, contemplándome un rato en silencio.

La primera y más importante dificultad que tiene esta voluntad de ser radica en la diferencia entre el ser que adoptamos y elegimos develar, en el que nos situamos para emitir una opinión, y el ser que en verdad somos e inevitablemente develamos al intentar expresarnos del modo que sea, en este caso, opinando. El posicionamiento ocurriría entonces en dos niveles, uno aparente o de algún modo ficticio, y otro genuino, del cual no nos es posible escapar, por más personajes o ideologías ajenas pretendamos adoptar. Además, no hay que desestimar el peligro que producen las fantasías que tenemos sobre lo que somos, derivando usualmente en casos donde nuestra voluntad de ser no tiene una verdadera repercusión en nuestro cuerpo y muere ahogada por no tener otro sustento que las palabras. Y luego, más cercanos al ser consciente, están los intereses, intenciones, como pueden ser la de conseguir o conservar un trabajo, generar o mantener una reputación, seducir o convencer a las personas, sosteniendo que aquello que decimos ser, somos. Todos estos impedimentos para llevar a cabo la voluntad de ser se ponen en evidencia al situarse uno frente al espejo e intentar elaborar una opinión sobre uno mismo. Al intentar diferenciar, porque de otra manera no sería posible llevar acabo el acto de opinar, la situación descripta (uno mismo) de la posición determinada (el propio ser), quedan expuestos y enfrentados los dos niveles desde donde tiene lugar una opinión. Queda así develada la contradicción propia del ser, la que nos impide, por ejemplo, tomar decisiones que consideramos o intuimos necesarias en ciertos momentos de la vida, por existir un conflicto interno permanente. Y es por eso que la opinión genuina debería dar sus primeros pasos frente al espejo.

Esta idea de una voluntad de ser que impulsa la opinión genuina, liberada de intereses estratégicos u otras motivaciones dadas por las circunstancias, podría ser reformulada en los tiempos que corren como la lucha por ser. De esta manera se incluyen las dificultades propias de esta búsqueda, siendo la primera la de la diferenciación entre el ser estratégico y el ser genuino. En la lucha por ser, la opinión genuina es nuestra única arma, y para alcanzarla debemos liberar la opinión de todos aquellos intereses que nos lleven a proponer una imagen pretendida de lo que somos, comprendiendo que hay una imagen que ya está dada de por sí, liberándonos también de las fantasías que nos permiten la sonoridad de las palabras y la simetría de los discursos, buscando el mínimo gesto que denota el máximo de expresión. Se trata de una lucha contra nuestros propios conceptos de lo que somos, contra el mundo que los genera y que nos propone o incluso nos exige uno en particular, contra el lenguaje mismo que nos enmarca en los conceptos propios de una determinada lengua. Sólo una vez que podamos contar con el arma de la opinión genuina, podremos avanzar en la lucha por ser, intentando cumplir con aquella voluntad primordial, que nos irá transformando junto con nuestros alrededores, de a poco, de la única forma posible, contemplando cada nueva e inesperada opinión que irrumpa y sabiendo que ésta es genuina y deberemos comprometernos con ella, porque es parte de nuestra voluntad de ser y constituye nuestra posibilidad de saciarla, acompañando desde los sentidos y nuestra conciencia de los mismos al desarrollo del "propio ser" hasta, algún día y aunque sea por un rato, poder mirar desde sus ojos.

Observo por última vez mi rostro, en el espejo. Lo despido. "La próxima vez, escribís vos", le digo.
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martes, 9 de marzo de 2010

Una charla sobre cine con Pilar Távora

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La cineasta andaluza Pilar Távora es, lamentablemente, un secreto para el espectador de cine no especializado. Tuvimos la gratísima oportunidad de hablar con ella, con su pasión, sus ganas, y este es el resultado.

Espero que lo discfruten tanto como lo hicimos nosotros.


Sobre el cine de autor y los canales de distribución

Normalmente el llamado cine de autor, que parece algo despretigiado actualmente, es un cine que tiene el sello personal de un director concreto. En el guión en este tipo de cine sí tiene intervención el director, en la propia producción y en el proceso de posproducción. De alguna forma este tipo de director o directora tiene un lenguaje propio y ese lenguaje no se puede limitar a dirigir lo que te encarga un productor. No somos directores de encargo, sino directores que tenemos cosas que decir, que las queremos decir de determinada manera y para eso, normalmente, tenemos que tener nuestra propia productora, que es la que va a hacer nuestros proyectos. Pienso que de alguna manera dentro de todo este mundo cinematográfico actual, se está volviendo a intentar tener un sello propio y a intentar hacer un cine que, siendo de autor, no tiene porqué estar reñido para nada con el cine comercial; que eso es un gran equívoco.

En general el que se ocupa de la distribución es el distribuidor, pero hay una nueva tendencia en la cual el productor está intentando usar y encontrar sus propios canales de distribución. Date cuenta que la distribución, generalmente, está en manos de las multinacionales. Las multinacionales se dedican a la distribución de las grandes producciones, y allí no entran los productores independientes. Entonces tenemos que buscar canales de distribución que no estén sujetos a esos distribuidores y/o exhibidores que trabajan en sumisión total a esas grandes multinacionales. Si no intentamos encontrar nuevas vías, no tenemos pantalla para nuestros productos. El productor que da la vida en una producción, a quien le cuesta muchísimo trabajo poder financiar un proyecto y que encuentra cerrados los canales de distribución tiene que buscar canales alternativos. Se están generando nuevas vías de distribución y exhibición, porque el cine estadounidense lo tiene copado todo. Y es un problema a nivel mundial.

Lo de que no hay público es una de las grandes mentiras que se inventan para desacreditar cierto tipo de producto, y para justificar que sean otros los que tengan pantalla. El público también se hace por la promoción: si una película estadounidense gasta millones de dólares en promocionarse y prácticamente empujar a la gente al cine, claro que funciona. Si no se promocionara, por ejemplo, a Brad Pitt, la gente no iría a ver una película (sólo) porque él estuviese en ella. El Star System americano funciona. Aunque no siempre es así, hay películas que han tenido una gran promoción y después no funcionan como se espera, pero es la tónica general. Para que la gente vaya al cine hay que volcar mucho dinero en la promoción de la película. ¿Qué es lo que pasa? Que en producciones independientes el dinero se vuelca en la producción y no por ignorancia de cómo funciona el mercado sino porque se tiene poco presupuesto. Es un error, sí, pero no se puede conseguir todo el dinero que haría falta para una buena promoción. Yo no creo que a priori haya películas de gran público y películas de pequeño público, hay películas muy bien promocionadas y con mucho dinero para venderlas y hay películas que no lo tienen, pero que si pudieran llegar a la pantalla en las mismas condiciones, el público las vería igual, a mí no me cabe la menor duda porque además hay muchos ejemplos de eso.
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Sobre la importancia de las asociaciones

Ojo que soy de una tierra como la andaluza que es muy individualista en todo, pero se ha demostrado que hasta que los productores, los actores o cualquier gremio no se unen de verdad en asociaciones potentes para defender los intereses de un sector no hay forma de conseguir que los propios organismos oficiales primero, te tomen en serio y segundo, sepan cómo canalizar la ayuda. Nosotros por ejemplo estamos interviniendo: nos piden opinión antes de que salgan las leyes, nos reunimos con los diferentes organismos oficiales, incluso con la televisión autonómica para elaborar en conjunto y hacer convenios. Eso se hace cuando uno tiene la fuerza de todo un sector atrás. Está claro que sin la fuerza de un sector y sin la fuerza de una asociación es muy difícil alcanzar algunas metas en un sector audiovisual que se ha diversificado mucho. Ahora ya son asociaciones grandes las que hay en Andalucía y España, que además se ponen de acuerdo a la hora de pedir o reivindicar algo. Pero no se pueden atomizar, porque eso hace que las autoridades se escuden diciendo: "no tenemos interlocutor porque son muchos, no tenemos con quien reunirnos."

En general, con muchas cosas todavía por solucionar, creo que por lo menos en Andalucía la distribución de las ayudas es justa, y normalmente los productores jóvenes también están apoyados. Siempre hay gente que en una convocatoria queda fuera, pero que entra en la siguiente. Nosotros como andaluces sí tenemos el reclamo ante Madrid de que realmente hemos sidos maltratados e ignorados durante mucho tiempo, lo que no ocurre con otras nacionalidades del Estado español.
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Sobre el teatro y el cine como lenguajes

Son dos mundos separados. Nosotros en Madre amadísima partimos simplemente de un argumento teatral, pero el guión cinematográfico es otro, totalmente distinto. Lo que pasa es que mi vinculación con el teatro es desde pequeña, pertenezco a una familia flamenco-teatral, el lenguaje teatral es para mí mi casa y la adaptación al cine para mí es muy fácil porque conozco los dos lenguajes. No soy una persona de teatro que intenta hacer o adaptar una obra de teatro al cine, soy una persona de cine y de teatro que conoce los dos lenguajes, y por eso te digo que son dos lenguajes que no tienen nada que ver a la hora de plantear una historia y escribir un guión. No tiene similitudes la dirección de actores, porque no tiene nada que ver un actor frente a una cámara con una actor en escena, es decir dirigir a un actor para cine y dirigir un actor para teatro, nada que ver. No las tiene la producción: el montaje de una obra teatral no tiene nada que ver con un rodaje, y no las tiene la posproducción porque no hay posproducción en teatro. No se tocan. Son dos lenguajes distintos.

Ahora, ¿está bien o está mal eso? El arte debe ser libertad. Nada está bien o está mal. En el arte está bien lo que el artista considera que está bien y estará mal lo que considere que está mal para su obra. La opinión sobre eso es opinión del crítico, del que no es creador. Que un creador opine que no hay que mezclar diferentes artes es absolutamente respetable, pero yo personalmente creo que el arte es arte porque es mezcla, porque es vida, porque hay que complementarlo y dinamizarlo. Ni el teatro deja de ser teatro porque haya audiovisual ni el audiovisual pierde su carácter porque sea parte de una obra teatral. Usando bien las cosas, haciéndolo con sentido y con criterio, no hay porqué excluir nada de una obra de arte.
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Sobre su amor a Lorca

Todo contacto que una tenga con la realidad de pequeña forma parte de tu universo. Ya de pequeña mi vida estaba llena del mundo taurino, del mundo teatral, del flamenco ... y de Lorca. Para mí Lorca es como una persona de mi familia, es algo que está incorporado en mi universo, no es algo postizo que yo descubro después, cuando empiezo a hacer cine, es algo que ya conocía en forma muy anterior e interior. Es como si yo lo entendiera y estuviera incorporado a mi lenguaje desde pequeña. Si Lorca ve lo que hacemos no sé lo que pensaría, pero es verdad que es un autor que se ha utilizado tanto, al que se le ha manipulado tanto, se ha abusado tanto de él, que es muy difícil decir que hay quienes lo entendemos y quienes no, pues que no soy nadie para decir que yo lo llevo más dentro que otros.
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Lo que sí puedo decir es que no es algo que yo utilizo por oportunismo: es más, cuando hice Yerma no recibí ni un euro del Centenario por hacer esa película. Simplemente coincidió el momento. Cuando hago algo de Lorca es porque coincide con mi forma de ver o sentir el mundo, y entonces lo incorporo. Y no lo hago más para que no se me vincule tanto, pero en algún momento de mi vida, cuando pase un poco todo esto, creo que Bodas de sangre en particular aun está por hacerse en cine. Que me perdone Saura, que no estoy hablando contra su película, pero para mí la Bodas de sangre que hizo como película es fantástica, pero no tiene el texto lorquiano, sólo el argumento, y Lorca sin su texto no es Lorca, en mi opinión, ni tiene esa sangre que tiene que tener. Hay que hacer un Bodas de sangre, aunque a lo mejor no soy yo quien la hago.

Yerma es una reivindicación de lo andaluz, porque quería que la trilogía dramática de Federico se completara en Andalucía porque las dos obras anteriores las habían hecho directores (todo mi respeto, me encanta su filmografía) pero no eran andaluces y no entienden a Lorca, y lo digo sin problema: no se entiende a Lorca fuera de Andalucía, porque fuera de Andalucía no se entiende Andalucía. Es difícil que fuera de Andalucía se entienda un sentimiento tan andaluz como era el de Lorca. Se interpreta de muchas maneras, se dirige de muchas maneras, hay actores, directores, actrices que creen que son los que saben hacer a Lorca hablando un castellano perfecto, pero no es Lorca. Como para mí como andaluza no lo es, si le falta el lenguaje le falta el alma, yo quiero reivindicar a mis poetas desde lo andaluz, desde mi cultura porque son nuestros poetas, aparte de que sean poetas del mundo que pertenecen a la humanidad y todo aquel que los ame.
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Sobre la ficción en la realidad y la realidad en la ficción

Yo lo que hago cuando hago a Lorca es incorporarlo a mi vida andaluza, a mi gente, a todo esa realidad que yo he vivido. ¿Cuánto hay de ficción en la realidad? Muchísima, porque muchas veces vivimos aparentando cosas que no somos, porque a veces no vivimos de verdad la vida, porque a veces preferimos vivir como quieren los demás que vivamos a vivir como nosotros queremos: eso es ficción. Eso es vivir de una manera de mentira. ¿Cuánto de real hay en la ficción? Yo creo que todo, hasta la ciencia ficción, es parte de la vida real. Nadie puede inventarse lo que no ha vivido, nadie puede hablar de lo que no sabe, con lo cual cualquier historia que se escriba es parte de la experiencia del guionista o de su imaginación, que no deja de ser algo real. Independientermente de que las experiencias personales de un escritor se identifiquen y conecten con las vivencias colectivas. De eso se trata.
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Sobre el placer y el displacer de un proceso audiovisual

Me molesta mucho trabajar con mucha gente, esa poca intimidad de un rodaje, esa locura de un rodaje, que el vestuario, que si cómo me peino, que si cómo no sé qué ... es decir, esa cosa que te saca de tu intimidad es lo que más me molesta del proceso. Me gusta muchísimo escribir y me gusta muchísimo montar. El montaje lo hago sola; me recomiendan siempre que colabore con un montador a mantadora, que tiene otra visión, que aporta ... pero prefiero montar yo. Es el proceso con el que más me identifico, porque estás creando la película, y si tú sabes lo que quieres decir no te hace falta otra mirada, es la tuya; te puedes equivocar pero es tu mirada, tu manera de contarlo.
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Sobre sus proyectos actuales

Estoy preparando el estreno en cines comerciales de Madre amadísima para abril en España. Estoy iniciando un documental que es una coproducción España-Argentina-Bolivia sobre la población indígena andina. Empezaré, cuando llegue, un documental sobre El Churri, que es un artista de flamenco interesantísimo, un ejemplo, con una vida y un talento excepcionales. En junio espero que empecemos a rodar la siguiente película de ficción, Siete testigos. Me voy luego al Festival de Guadalajara, en México, para intentar iniciar algunos contactos para la producción de un documental que queremos hacer en la línea del documental sobre indígenas, que sería sobre chamanes. Y tengo un espectáculo para la Bienal de Flamenco ... todo esto para el 2010 ... estoy un poquito ocupada ...
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Sobre los temas que utiliza

Mi herencia es de cultura popular, de gente del toro, gente de flamenco, gente del teatro ... pero no del teatro culto, burgués, sino de un teatro muy particular, el de mi padre, que ha creado escuela y es su lenguasje. Yo soy universitaria pero me puede mi cultura popular, mis vivencias, mi gente ... el corazón está impregnado de todo eso. Mi padre sigue viviendo en el mismo barrio en el que nació. De alguna manera esa es mi herencia y la pongo al servicio de una cámara, y a través de una productora intento poder elevar todo ese mundo popular y terriblemente rico a un lenguaje cinematográfico, a un documental o una ficción.

Tengo muchas inquietudes y muchas ganas de contar muchas cosas (y muchas cosas que contar). No haría "cualquier cosa", ni por todo el dinero del mundo. Hay cosas que no haría jamás y mensajes que jamás daría, porque no distingo el artista de la persona. Si a la persona le preocupa el mundo, a la cineasta también le debe preocupar y debe hacer algo al respecto en su obra. Escucho alguna cosa de los indígenas, por ejemplo el problema de las tierras, y a mí me interesa, me implico.

Me gusta el documental, es una forma de prestar lo que tengo a quien no tiene voz. Creo que tengo esa responsabilidad como cineasta: estar aquí para hacer algo, no pasar por el mundo sin haber aportado ni un granito de arena a que las cosas se modifiquen, aunque sea en la cabeza de la gente, porque modificar cabezas es modificar también realidades. Por eso cuando algo me interesa, me interesa contarlo y me interesa ver esa problemática y ver lo que se ha contado de verdad, y si no se le da voz, darle yo la que tengo. Por eso me interesa el tema de las mujeres, por eso he hecho muchas cosas sobre los abusos sexuales a las niñas dentro de la familia, temas de los que no se habla, temas silenciados. Y como estoy despierta y estoy viva, me interesa contar cosas para develar secretos. Por ejemplo: hablar de lo andaluz, descubrir nuestra identidad cultural, luchar contra la manuipulación de Andalucía, decir del flamenco cosas que no se han hablado, decir de los mariquitas cosas que no se han dicho, hablar de los indígenas cosas que tampoco se están diciendo. Son cosas que me mueven por dentro, que me parece que merecen la pena mi tiempo y mi vida, y que son temas cinematográficos o televisivos. Y como hay tanto, la vida que me quede, sea corta o larga, no me alcanza para hablar de todo lo que quiero.

Parto de mis necesidades de contar cosas. ¿Qué es lo que pasa? Que a mí lo que me interesa contar es lo que me duele y lo que me duele son esas cosas. A mí si viene alguien y me dice "Pilar, hay este problema" ... como me pasó con Mujeres rotas, y es un problerma de todo el mundo: "son las niñas que son agredidas sexualmente por sus abuelos, sus hermanos, sus tíos, sus primos y no se habla del tema. ¿A ti te interesa hablar del tema aunque no tengamos dinero para hacerlo?" ¡Claro que me interesa! Y lo hice. Fue un rodaje durísimo. En ese rodaje he llorado. Yo no puedo decir que no a una propuesta de trabajo como la de Mujeres rotas, pero no porque sea la justiciera de las mujeres, es porque me duele, porque siento que hay que darle voz a esa tragedia, ¿cómo le vas a volver la espalda, como le volvieron tantas productoras? Me duele el sufrimiento de la gente, me duele mi cultura porque quiero reivindicarla como es, porque quiero aportar. Mi necesidad es hablar de nosotras mismas, dar al mundo nuestros ojos también, para que el mundo se vea con dos ojos y no con uno solo, el masculino. Yo creo que las mujeres cineastas tenemos la obligación, además de la vocación, de enfocarnos en ciertos aspectos de la humanidad en los que el hombre no se enfoca, no se interesa. Desde que las mujeres hacen documentales, hacen ficciones, se habla de temas que no se ha hablado antes. Yo no soy ni me considero (Dios me libre) ningún tipo de justiciera ni nada, simplemente hablo de los que me preocupa y lo que me duele. Así de simple.
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Sobre qué haría si no pudiera dirigir

Yo creo que sería política. Si no pudiera dedicarme al mundo del arte yo creo que sería como una revoluciuonaria. Política pero revolucionaria, no en un sillón sentada.
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Para quienes quieran conseguir el material de Pilar no tienen más que solicitarlo en http://www.artimagenproducciones.com/