“…Mercedes, salmo en los labios, amorosa madre amada, mujer de América herida, tu canción nos pone alas y hace que la patria toda menudita y desolada no se muera todavía, no se muera porque siempre cantarás en nuestras almas…”
Teresa Parodi
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"Una canción humilde que a fuerza de esperanza fue recogiendo plumas hasta completar sus alas" ¿Qué mejor definición de Mercedes Sosa que la del venezolano Alí Primera?
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Hoy, la artista más grande de la Música Popular Latinoamericana, nos ha dejado. Su voz llevó siempre un profundo mensaje de compromiso social a través de la música de raíz folklórica, sin prejuicios de sumar otras vertientes y expresiones musicales, acercándose a grandes músicos de Argentina y Latinoamérica, que no podían más que admirarla profundamente, todos.
. Voz profunda de espíritu combativo, canto cetrino de raíz americana, copla jovial de amor derramado, lamento agazapado tras un chañar, allí seguirás por siempre dando calor a quien pase frío, ayudando a llorar a quien no pueda con la dulzura de tu expresión y la firmeza de tu bombo. . “Duerme, duerme Negrita”
Esta nota fue publicada originalmente en Reseñas por Inés Van Peteghem y Victoria Álvarez el domingo 4 de octubre de 2009.
Finalmente Michael Jackson tuvo su funeral y, como no podía ser de otra manera, fue un mega show, con decenas de leyendas del espectáculo como invitados y miles de personas despidiéndolo. No se puede negar que resulta apropiado, y seguramente él estaría muy satisfecho con el resultado. Y me alegro por ello.
Lamento que tanta gente haya apenas conocido a Michael Jackson en esta última etapa de excéntrico monstruito hiper-famoso. Porque uno que de chico escuchaba los cassettes de Thriller y Bad, y luego se compró el CD de Dangerous, sabe que esa fama está más que justificada, y merecida. Porque esos fueron no sólo buenos discos, fueron grandes discos. Y cuando vimos por primera vez a esa banda de zombies (literalmente) bailando break-dance en el video de Thriller, todos nos quedamos con la boca abierta y dijimos "¡Faaaa!" (sí, los chicos en la década del '80 decíamos "faaa"; como sea, uno a los 5 años no tiene un vocabulario demasiado extenso). Eso era ser cool (antes de que se usara a palabra). Michael Jackson era lo cool. Michael Jackson era lo más.
Entonces, por Billie Jean, Thriller, Beat It, Bad, Smooth Criminal ... (y no sólo los temas: ¡esos videos! Hasta Black or White, que no era un gran tema, tenía un clip que volaba la cabeza); por el break-dance, las camperas de cuero con miles de cierres, por Moonwalker (¿quién se acuerda de esa peli?) y Michael Jackson aun negro haciendo de espantapájaros en una versión volada de El Mago de Oz (¡ja, seguro que nadie se acuerda de esa! es genial, búsquenla); por esos grititos histéricos que daba, por We Are the World y, cómo no, por el moon-walking (¿quién no quizo hacerlo alguna vez?) ... gracias.
El rey ha muerto, que viva el rey.
Esta nota fue originalmente publicada por Martín Pérez Rivas en Reseñas el jueves 9 de julio de 2009, luego de los funerales de Michael Jackson
Quizás resulte extraño, y para algunos incluso deshonroso, tomar la muerte de una persona como un espectáculo. Sin querer faltar el respeto ni a su figura ni a su familia (todo lo contrario) me atrevo a sorprenderme por la imagen que, estoy segura, será recreada por el cine en un futuro.
Pasé por casualidad: un poco empujada por el caos del tránsito y otro poco por distraída. Entre el periplo que resultó la vuelta al hogar, fui a parar al Congreso y me encontré con una multitud perfectamente organizada en colas eternas que zigzagueaban la Avenida Callao, en una mezcla de clases sociales e ideologías que pocas veces ha sobrevivido la convivencia en una misma plaza argentina. La multitud comenzó a corear su nombre, y la piel se ponía como de gallina, con la ola expansiva que provocaba la masa.
¿Qué clase de figura sobrevive una presidencia con el cariño de su pueblo? ¿Qué tipo de persona es capaz de unir tanta gente de tantos estratos diferentes?
Habrá muchas cosas que criticarle a Raúl Alfonsín, pero su muerte logró una sensación de unión que pocas ideas y pocas personas han logrado por estos lados.
Esta nota fue publicada originalmente por Soledad Castro Virasoro en Reseñas el domingo 5 de abril de 2009, en ocasión del fallecimiento de Raul Alfonsín
En este espacio creemos que la comunicación es siempre imperfecta. Uno no puede más que decir lo que puede decir y el otro no puede más que tratar de entenderlo, tamizando indefectiblemente las palabras por la vida y las experiencias propias. La comunicación es, siempre, un esfuerzo y una búsqueda.
Aquí encontrarán el collage de una charla que tuvimos con Rodolfo Carnevale (director) y Nicolás Manservigi (guionista) que no prentende más que mostrar, en pinceladas, parte de un mundo Carnevale que ya tienen una marca propia y que, estoy segura, tendrá cada vez más adeptos.
Sobre la apuesta de crear
Aunque adoro a los hombres, estoy de acuerdo, todos juntos son inaguantables.
Mary Poppins (película)
Rodolfo:
Hubo una época en que se hacía cine de denuncia y creo que ahora están tratando de adquirir una nueva identidad y de contar otras cosas. A mí me parece más interesante. Si bien puede haber directores que hayan pasado por esas situaciones y quieran relatarlas, creo que se ha hecho mucho por una cuestión solamente de mercado.
Hace unos dos o tres años arrancó una nueva onda de contar sin importar dónde se va. Contar es de por sí una apuesta, un riesgo, por ejemplo, la nueva película de Campanella: es algo totalmente loco lo que está sucediendo. Él se sumergió a hacer esa película sin saber verdaderamente si iba a funcionar en el mercado o no y se llevó una sorpresa.
En el Festival de Nueva York vi cine muy diferente y eso me transmitió mucha energía y ganas de contar otras cosas porque me abrió la cabeza. Uno tiene que contar historias y no importa si esa historia va a pegar en tu país o si la gente se va a sentir identificada. Me sentí un poco más libre, con menos presión porque sé que afuera es bien recibida. Son cosas que no se vienen haciendo. Acá se hace mucha comedia y cuando hacés drama de por sí te miran raro.
Sobre los pozos personales y ajenos
Llegó un día en que me ahogó mi familia y decidí alejarme tras esa sensación de distanciamiento e independencia que sentía hacia ellos. Nicolás Manservigi – El Portador (novela)
Rodolfo:
El tema de El pozo es muy arriesgado. Lo que me dá tranquilidad es ver y tomar como referencia lo de Campanella o la película de Marcos Carnevale Anita que también es un drama absolutamente fuerte. Me da tranquilidad porque veo que quizás al público le llegue la historia.
Tengo un hermano autista, conozco del tema, además mi familia tuvo un instituto de rehabilitación durante años y conozco muchos chicos con diferentes discapacidades y a la vez psiquiatras, médicos, fonoaudiólogos, mucha gente relacionada al tema de la discapacidad. Es un tema que yo quería desarrollar y al principio no sabía si hacerlo en esta etapa de mi carrera o hacerlo más adelante porque le tenía miedo. De repente lo dejé salir, pensé que me iba a costar muchísimo y cuando empecé a escribir, a desarrollarlo, me di cuenta que me resultaba fácil.
El pozo tiene muchísimo de lo que es “el sentir” porque los chicos autistas son personas que tienen otra sensibilidad. Por ejemplo el sentido del tacto y el dolor no lo saben distinguir. Si les duele la cabeza o la panza, no saben expresarlo, no saben qué les duele, se sienten mal pero no saben por qué.
A lo que va la película es al descubrimiento de ese sentir. En la película se plantea a Pilar, esta chica autista, que nunca lloró y a partir de todo lo que le va sucediendo en la película logra llorar. Es un logro muy grande para ese personaje.
Nicolás:
El artista, sea quien sea: el bailarín, el músico, trata de sublimar con el arte lo que quizás las otras personas no pueden. Tiene la posibilidad de poner en palabras lo que otros pueden tener en estado latente, pensamiento o alguna forma interna y quizás no lo expresan no solamente porque no puedan o no tengan alguna capacidad sino que simplemente tienen vergüenza o miedo de mostrarlo. Puede ser prejuicio pero también un dolor tan grande que no encuentran forma para sacarlo afuera y ahí creo que está la vocación del artista para teñir eso y sacarlo.
Sobre brillos y oscuridades
Los corazones nunca serán prácticos hasta que puedan hacerse irrompibles.
El mago de Oz. (Película)
Rodolfo:
Me gusta trabajar el mundo interno de los personajes. Qué es lo que realmente sucede adentro de una persona: todos esos sentimientos que se cruzan y que hacen ruido. Lo más visceral, lo que no se puede controlar. Me gusta mucho cómo puede reaccionar un personaje en un contexto, con las cosas que suceden a su alrededor. Me interesa mucho el tema de la soledad en los personajes, angustia, la frustración y el temor a la frustración.
Creo que forma parte de la expresión de cada uno. Es mi cine porque uno le pone esa impronta que es propia y mi vida tuvo partes oscuras y es la forma de contar lo que uno tiene adentro y hacerle llegar a la gente que a veces con esas cosas oscuras también hay salida.
El mago de Oz, por ejemplo, tiene esa parte mágica y esa parte oscura, como en la niñez. En Mary Poppins también hay una arte mágica y otra oscura, aunque no lo parezca, porque esos chicos tienen un conflicto con los padres, precisamente con la madre, que no sabe cómo cuidar a los chicos. A su vez el padre es una persona que está mucho fuera de la casa. A mí me gusta eso: ver que más allá del mundo rosa que los rodea, hay algo.
Nicolás:
Mis personajes son así, me gusta la parte psíquica de personaje, la parte conductual. Qué siente, por qué ama, qué cosas deja de lado a qué cosas renuncia y en esa novela, la primera que escribí a los diecinueve, ahora está por salir la segunda y la línea es la misma. La gente puede que diga “los sueños, los sueños…nos tienen podridos con los sueños” pero los sueños son una parte muy importante de la condición humana: son un motor impulsor que tienen las personas y los personajes. Sin sueño y sin deseo no hay vida posible. Por ejemplo siempre quise dedicarme a la música, a la ópera y a la escritura, fuera de eso no sé hacer nada y hago lo que el cuerpo y el espíritu pide.
Rodolfo:
No podría hacer otra cosa que no fuera cine. Trabajé en oficina, hice cadetería pero no funcionó. Mi familia tiene una agencia de publicidad y podría estar muy cómodo trabajando allí, pero elijo no hacerlo… y sufrir. Pero bueno, ahora sí se están viendo los frutos.